"Es raro narrarle tu vida a alguien con quien jamás has conversado."
Se siente como desnudarse. Es ligeramente bastante incómodo.
¿Cómo te llamo?
I — De dónde vengo
Mi madre es mi única familia.
No conozco a mi padre —o tal vez sí— pero prefiero hacer como que no. Solo estuvo un par de años y es bastante borroso, probablemente mentiría si digo algo de él porque no sé… No sé nada.
Soy hijo único, siempre preguntándome qué hubiera significado no serlo.
Mi madre es enfermera y ha trabajado en varios hospitales. Empezó en el "azulito", o sea, el Nacional General. Me enseñó —o aprendí— a criarme solo, a ser "independiente", diría ella con orgullo.
Ella es la segunda de tres hijas y por razones que prefiero no mencionar, no hay mucha comunicación con sus hermanas.
Se embarazó de mí de muy joven, a los 21. De niño me parecía una edad razonable para tener hijos. Ahora que yo tengo esa edad pienso: yo no podría.
¿Vos tenés hermanos, —?
I — De dónde vengo
Tuvimos la fortuna de tener unos abuelos consentidores que les gustaba cuidarme.
Me gustaría mencionar a mis abuelos como parte de mi familia interna. Pasaba mucho tiempo con ellos — recuerdo que me cuidaban cuando mi madre tenía turnos por la noche, lo cual pasaba más a menudo de lo que me hubiese gustado.
Es gracioso, —. Porque aunque sé que no los vas a conocer, prefiero no decir sus nombres. Perdón.
Los veía todas las semanas. Los sábados estaban reservados para visitarlos. Me gustaba cómo cocinaba mi abuela — mi favorito era el caldo de chipilín, me encantaba echarle limón.
Mi abuelo sabía bastante de zapatería. Cuando me iban a comprar zapatos para la escuela, él era el encargado de auditarlos. "Esto no porque no están cosidos" era la frase que más repetía.
A mí no me gustaban los de agujetas, no me gustaba amarrarme los zapatos, pero siempre me obligaban a usar de esos. Supongo que esos eran los de niños independientes.
Me la pasé bastante tiempo con ellos. Aprendí a tomar café por ellos, aunque a mi madre nunca le gustó eso.
Mi abuelo fue un buen abuelo, pero ya no está, solo está mi abuela. Y sigue siendo una buena abuela, aunque ahora la veo menos.
En general esa es mi familia de origen: mi abuelo (QEPD), mi abuela y mi madre.
I — De dónde vengo
Tal vez, veo justo mencionar que nací en Chiquimula. Así que si llego a mencionar lugares o barrios que parecen no existir, es por eso.
Pasé gran parte de mi vida en el Barrio la Democracia, exactamente en un callejón. Es interesante vivir en un callejón. Había otros niños. Jugaba con ellos y ese es un buen recuerdo.
Usábamos máscaras de plástico, fingíamos que cada máscara te daba una clase de poder distinto y peleábamos con esos poderes — no recuerdo exactamente las reglas.
¿A vos a qué te gustaba jugar de niño, —?
Eso me recuerda a una vez que llegó una niña de intercambio cuando estaba en segundo primaria. Tenía el pelo rojo y las cejas rojas. En ese recreo jugamos ladrones y policías y le dijimos que ella fuera la mesa. Cuando hicimos el típico "Placa placa policía dime quién es este", en lugar de decir "policía" o "ladrón", intentó adivinar a qué compañero estábamos señalando. "¿Carlos?" dijo. Todos nos reímos y le explicamos las reglas.
Me gustaba mucho ese recuerdo.
Cuando estaba en quinto grado vendía chicles, eran unos de lápiz. Era chistoso porque las ventas en el colegio estaban prohibidas. Hasta que un día todos estaban masticando y la maestra preguntó "¿quién les está dando chicles?" y todos me señalaron. Me llamaron la atención. Dejé de vender después de eso, me dio mucha pena.
Me gustó mucho mi infancia. Me gustaría agregar otro recuerdo: el desfile de juguetes. Tenía una bolsa de plástico azul muy grande con juguetes de plástico y mi abuelo desde su banco de madera me ayudaba a ordenarlos en fila. No recuerdo cuál era el propósito, cada uno tenía un sonido o una frase. No sé, es agradable recordarlo.
I — De dónde vengo
A los 11 murió mi abuelo y creo que es una experiencia bastante significativa.
¿A qué edad agarra conciencia uno de la muerte? No sé. No recuerdo haber estado tan triste, no recuerdo haber llorado tanto. De alguna manera sí entendía lo que significaba que mi abuelo falleciera, pero no dolía tanto. No tanto como a mi madre o a mi abuela.
Es raro ser un niño y ver llorar a los adultos.
No me gustaba cocinar y creo que sigue sin gustarme. Me reviraba el aceite cuando lo hacía y me quemaba. Me quemé varias veces con el sartén y cargaba las marcas en los brazos o en las manos. Planchaba mi ropa también y también me quemé con eso.
Lavaba mi ropa y luego la tendía en un lazo que estaba atado de columna a columna, le pegaba el sol y se secaba bastante rápido. Las tareas de la escuela siempre dependían enteramente de mí. (aunque supongo que eso es normal)
Mi madre ansiaba mucho mi graduación de tercero básico, pero nunca lo logré. Para graduarme necesitaba tener las clases aprobadas sin ir a recuperación y la materia de Ciencias Naturales nunca se me dio bien — fue la clase que me atrasó.
I — De dónde vengo
Empecé la universidad en 2022. Creo que significa bastante este punto en mi vida porque dejé a mi madre sola y me pasé a vivir a la ciudad capital.
Tenía un par de dudas en si debía hacerlo, pero cuando lo platicaba con la gente todos me decían "aprovecha la oportunidad".
Para ese entonces no entendía la magnitud de lo que significaba estudiar en la Universidad del Valle, no sabía el peso que eso conllevaba. Lo entendí hasta que empecé a estudiar acá.
Estando acá fue donde ya pude poner en práctica los años de preparación de ser independiente con los que tanto fui preparado, y en efecto siento que lo soy. Desde el primer día sabía qué hacer y cómo hacerlo.
En los años de universidad he conocido gente, bastante gente, y he estado en varios grupos de amigos. Pero sentí que nunca encajé en ninguno. Siempre me he mantenido ligeramente solo en la universidad.
II — Quién soy
¿Vos qué estudiás, —?
Odio esa pregunta. Porque la verdad no sé por qué lo hice.
Estando en tercer o cuarto año acepté que me equivoqué de carrera. Pero al igual que en una partida de ajedrez, a veces no se trata de no cometer errores, sino de saber cómo recuperarte de ellos. Y eso he tratado.
Por eso acabé en una clase de psicología. En quinto año llevamos especialidades — IA, Videojuegos, Ciberseguridad — y no me gustó ninguna. Hablé con mi director de carrera y me dijo que mientras llevara cursos que me ayudaran a completar los créditos, podía escoger cualquiera.
Escogí este curso porque me llama la atención esta parte del estudio humano, este aspecto social. Siempre he creído que somos seres sociales, por eso es natural querer estar acompañados.
Y por eso no entiendo por qué se me hace tan difícil ese sentido de pertenencia.
II — Quién soy
Me gusta aceptar que hay una gran parte de las cosas en esta vida que no puedo controlar. Entender mis límites. Aceptar que no está todo en mis manos — creo que por ahí viene la humildad. Es una clase de humildad con el universo, con la vida.
Entiendo la importancia de la constancia, de la práctica. Creo que por eso llegué al quinto año de una carrera que ni siquiera me gusta, porque he mantenido bastante disciplina con mis estudios.
Recuerdo cuando en segundo año peligré en Física II y entonces empecé todas las tardes a estudiar, a buscar videos, a despejar fórmulas. El día del parcial la maestra me rompió mi formulario porque tenía una gráfica que no debía, pero aún así no me desconcentré y logré recuperarme. Creo que eso es disciplina y me gusta. O también la idea de salir a correr, aunque a veces no quiera, pero lo hago.
Ser coherente conmigo mismo es tal vez mi mayor cualidad. Ser lo que soy, defender lo que defiendo siempre, sin importar la conveniencia. El cambio está bien — pero el cambio tiene que llegar solo, no va a depender de una situación, de un beneficio. No sé, es raro intentar explicar esto.
Creo en el azar — en que hay muchos eventos en esta vida que son genuinamente aleatorios y de los cuales no tenemos ningún control.
Creo en una forma de acción y reacción, como el karma, pero no tan exacto. No existe una libreta universal en donde a cada persona se le registre lo que hizo y si lo pagó.
II — Quién soy
Después de varios años sintiéndome solo y haciendo varias cosas por mi cuenta me di cuenta de que era más fácil acostumbrarme a lo que viniera después.
Me gusta ser puntual porque siento que es una forma de respetar a las otras personas. Me molesta un poco que la gente sea impuntual, pero me molesta más serlo a mí. Prefiero llegar mucho tiempo antes que llegar tarde.
"Siempre hay algo que hacer" es algo que aprendí en mi casa, así que me siento incómodo cuando estoy sin hacer nada. Es raro considerar eso como una fortaleza, tal vez no lo es.
No entiendo cómo entender a la gente. Es muy complicado para mí generar esa clase de sentimiento. Soy muy egoísta y solo pienso en mí — pienso cómo me afecta a mí, y si no me afecta es probable que se me pase por alto.
De alguna forma siento como si fuera una persona sin sentimientos. A veces creo que solo expreso palabras vacías, que solo son lógicas. Aunque curiosamente creo que tengo dos extremos: o estoy muy sumergido en la otra persona que me olvido de mí, o estoy sumergido en mí y me olvido de las otras personas. Ninguna de las dos es sana.
Me gustaría ser más humano. Sentir más, conectar con la gente. Me gustaría tener gente a la que siempre buscar. Me gustaría ser parte de algo donde mi ausencia importe.
Gobernante — 9 puntos, 75% del máximo. Al arquetipo gobernante le encanta tener el control. Es un guardián del orden y la cordura en un mundo caótico. Su principal meta es crear una familia o comunidad próspera y exitosa. Su gran miedo, no poder controlar el caos. Su mejor talento, la responsabilidad y el liderazgo.
Amigo — 1 punto, 8% del máximo. El huérfano siempre está buscando pertenencia en el mundo. Su objetivo principal en la vida es pertenecer. Su mayor miedo, quedarse fuera o sobresalir de la multitud. Su mejor talento, ser honesto y abierto, pragmático y realista.
Lo del Gobernante no me sorprende. Lo del Amigo tampoco.
Lo único que me llama la atención es que Apertura a experiencias sea lo más alto. Supongo que tiene sentido.
No estoy seguro de saber cuáles son mis roles. Lo primero que se me vino a la mente fue: estudiante e hijo. Supongo que también soy practicante en una empresa, pero el jefe me dejó de contestar hace como dos semanas, así que me quedé estancado.
¿Importan mucho los roles que desempeño? No.
III — Hacia dónde voy
Curiosamente las cosas están saliendo como en mi proyecto de vida que realicé en seminario. No sé, a veces se me olvida que hay decisiones que tienen bastante peso, más que otras.
En mi vida futura me gustaría tener una familia con dos hijos. Me gustaría trabajar desde casa, pero tener un estudio hecho única y exclusivamente para eso. Me gustaría ir a la playa a menudo.
No quiero una casa ostentosa, prefiero algo más minimalista y moderno. Que tenga luz natural.
Estoy en quinto año, lo que significa que estoy muy cerca de empezar una nueva etapa. Pretendo trabajar un par de años — no más de cuatro — hasta que pueda empezar a estudiar otra carrera que sí me apasione, o tal vez alguna maestría en una de las especialidades que me gusta: Product Owner.
¿Tenés un lugar así, —? Uno al que querés volver.
Espero regresar a Chiquimula en algún punto no muy lejano. Me gustaría volver a convivir con mi madre, la extraño. Extraño la simpleza del pueblo, sentirme confiado al caminar por las calles porque es un lugar que sí conozco.
No tener que necesitar un carro para moverme a todos lados. Probar la comida de las cafeterías locales. No pensar en el agobiante tráfico.
Es lindo.
III — Hacia dónde voy
A estas alturas es difícil entender qué he aprendido, porque a veces se siente como si uno no aprendiera nada.
Pero tal vez sí tengo unas cosas claras. Como que todo pasa y no pasa nada — eso lo saqué de una canción de Ed Maverick. Han pasado muchas cosas en mi vida, buenas y malas. He reído y llorado, me he desvelado y he dormido de más, he amado y he odiado.
Y a pesar de todo eso sigo aquí, sigo vivo, sigo cuerdo. Saber que por mucho que sea el dolor no va a durar para siempre — y lo mismo para la alegría. Me gusta eso, que cambie, que no sea plano.
También me gusta pensar que somos instantes en la vida.
"Si comprimiéramos los 4.500 millones de años de la Tierra en un reloj de 24 horas, descubriríamos lo reciente que realmente somos. Los dinosaurios llegan recién a las 22:48. Y los humanos modernos… aparecemos a las 23:59:36. Todo lo que llamamos historia ocurre en los últimos 24 segundos de ese reloj imaginario."
Mis 21 años de existencia son todavía menos. Y las relaciones son todavía menos que eso. Entonces, ¿qué sentido tiene complicarse?
No sé exactamente cómo pretendo alcanzar todo esto. De niño no pensé que fuera a estudiar en la UVG, no pensé que fuera a irme de Chiquimula. Así que creo que voy a seguir así.
Esperando, pero estando atento a lo que sea que pase.
Creo que los arrepentimientos son aburridos, así que prefiero obviarlos. No es que no me arrepienta de nada, pero nada me importa tanto — no tengo una espina que me martirie todos los días.
Lo único que se me ocurre es la carrera. Pero a veces pienso "ni modo", ya llegué hasta acá. Es más fácil graduarme, trabajar y costearme la siguiente.
Igual no sé quién sería si no hubiese estudiado esto. ¿Sería más feliz? No sé. Perdón.